Había una vez, en una granja 🎵, una mamá pata 🎵. Estaba sentada sobre sus huevos, esperando a que nacieran. El sol era cálido y el viento soplaba 🎵 suavemente entre las hojas.

Un día, los huevos empezaron a abrirse 🎵. De ellos salieron cinco patitos 🎵. Eran pequeños y amarillos. Pero aún quedaba un huevo por abrir. Era más grande que los demás.

Al fin, el huevo grande se rompió y de allí salió un patito. Se veía diferente a sus hermanitos. Era más grande y tenía plumas grises en lugar de amarillas.

Los demás animales de la granja vieron al nuevo patito. Las gallinas empezaron 🎵 a cacarear y a hablar con los demás sobre el patito gris. Las vacas giraron 🎵 la cabeza para mirarlo. Los cerditos gruñeron 🎵 y se acercaron para ver al recién nacido. A todos los animales les pareció que el patito era muy raro.

La mamá pata 🎵 quería mucho a todos sus bebés, pero estaba preocupada. ¿Por qué este patito se veía tan diferente? Ella esperaba que, al crecer, fuera un pato tan guapo como los demás.