En un pueblecito, donde el viento canta 🎵 y los pajaritos pían 🎵, vivía una niña llamada Caperucita Roja. La llamaban así por su capa roja favorita, un regalo de su abuelita, que vivía muy lejos, en el bosque. Todos en el pueblo la querían mucho, pero su abuelita era quien más la quería.

Un día muy soleado 🎵, la mamá de Caperucita le dijo:

—Cariño, la abuelita está enfermita. ¿Puedes llevarle esta cestita? Tiene huevos, mantequilla, un pastel y otras cosas muy ricas.

Caperucita Roja asintió muy contenta:

—¡Claro que sí, mami! ¡La abuelita se pondrá muy feliz!

Se puso su capa roja, tomó la cestita y emprendió el camino por el bosque 🎵.

Durante su paseo, la niña vio flores muy bonitas con abejitas revoloteando sobre ellas 🎵. «Voy a recoger unas flores para la abuelita», pensó con una sonrisa. Entonces, se apartó del caminito para hacer un lindo ramo.

De pronto, escuchó una voz:

—Buenos días, Caperucita Roja.

Ella se giró y vio a un lobo gris muy grandote 🎵. Caperucita no sabía que los lobos podían ser tramposos, así que lo saludó con una sonrisa.

—¡Buenos días! —respondió la niña.