En el Polo Norte 🎵, donde el aire es muy puro y transparente, Papá Noel dormía plácidamente 🎵. Todavía era de noche.

¡De pronto, sonó el despertador de su mesita 🎵! Papá Noel abrió los ojos. Al levantarse, los resortes de la cama 🎵 crujieron con fuerza: ¡ñiec, ñiec! Rápidamente, metió los pies en sus zapatillas calentitas y caminó hacia la cocina 🎵.

Para desayunar, le esperaba un tazón gigante de galletas de jengibre. Papá Noel se las comió, y las duras galletas 🎵 crujían bajo sus dientes: ¡crac, crac! También había cacao caliente. Papá Noel lo bebió despacito de su taza 🎵.

¡Su ropa ya estaba lista! Papá Noel se puso su traje. La suave tela roja sonaba con cada movimiento 🎵: ¡fru, fru! Se abrochó su ancho cinturón de cuero. La hebilla 🎵 hizo un ruido fuerte: ¡clac! Por último, metió los pies en sus botas altas. Pisó fuerte el suelo 🎵 para comprobar que le quedaban bien: ¡pom, pom!

Luego, Papá Noel fue a la gran Sala de los Regalos 🎵. ¡Allí es donde trabajan los duendes!

—¡Hola a todos! —saludó Papá Noel.